Será casi imposible encontrar un texto publicitario que se haya concebido para cumplir una sola función. Generalmente, en ellos se asociarán varias (o todas) las funciones. Función fática o de anclaje. El significado de la imagen queda fijado mediante el texto, bien porque ayuda a identificar la realidad representada, bien porque orienta a la hora de seleccionar correctamente las posibles connotaciones, asegurándose de que el receptor no pierda contacto con el mensaje que se pretende publcitar.
Función retórica. El texto complementa el significado de la imagen, enriqueciéndose mutuamente y aportando la unión de ambos nuevos significados tanto denotativos como connotativos.
Función paradójica. El texto y la imagen se contradicen o hacen ambiguo el significado de la imagen, produciendo la consiguiente extrañeza en el observador.
Función conativa. Busca, por encima de todo, persuadir al receptor. EJEMPLO.
Función fática o de anclaje. El significado de la imagen queda fijado mediante el texto, bien porque ayuda a identificar la realidad representada, bien porque orienta a la hora de seleccionar correctamente las posibles connotaciones, asegurándose de que el receptor no pierda contacto con el mensaje que se pretende publcitar.
Función retórica. El texto complementa el significado de la imagen, enriqueciéndose mutuamente y aportando la unión de ambos nuevos significados tanto denotativos como connotativos.
Función paradójica. El texto y la imagen se contradicen o hacen ambiguo el significado de la imagen, produciendo la consiguiente extrañeza en el observador.
Función conativa. Busca, por encima de todo, persuadir al receptor.
EJEMPLO.